El presidente Calderón en la ceremonia conmemorativa del XCVI aniversario de la defensa del puerto de Veracruz. Análisis del discurso de Felipe Calderón Hinojosa el 21/4/2010

Introducción 



En el marco del 96º aniversario de la defensa del puerto de Veracruz, el presidente  de la República, Felipe Calderón, leyó un discurso dedicado a jóvenes cadetes de la Marina en el estado de Veracruz, dicho discurso tuvo lugar en medio de una atmosfera de tensión y presión pública debido a que cinco días antes (16/4/2010), Calderón, frente a líderes del sector turístico y empresarial, minimizó de manera escandalosa la muerte de civiles inocentes a causa de la “guerra contra el narcotráfico"("Ha habido y por desgracia y lo lamentamos algunos civiles inocentes, alguna vez, atrapados, digamos, en el fuego cruzado entre los delincuentes o de policías con delincuentes, pero son realmente los menos")



No obstante ante las críticas el presidente se vio obligado a modificar, o al menos a suavizar, aquella parte del discurso oficial en el que se manejaban a las víctimas civiles como “las menos”, sin embargo, al mismo tiempo reforzó la idea de la necesidad de una nueva legislación en materia de seguridad nacional que permitiera al ejército combatir de manera más libre la delincuencia organizada.  

De esta manera, en este análisis podemos observar, con respecto al análisis anterior, como con el tiempo, el discurso de la guerra contra el narcotráfico se hizo por un lado más suave (respecto a las víctimas humanas) y por otro mucho más duro (respecto a las constantes solicitudes del presidente hacia la sociedad para ganar respaldo político).



Análisis del Discurso 


Este discurso tiene como estrategia predominante la construcción de un objeto, a saber una visión de unas fuerzas armadas prolijas y heroicas, cuyo código de honor y la integridad de los individuos que las componen son algo de lo que cada mexicano se siente orgulloso, ello sólo lo puede lograr mediante el uso de una serie de palabras de connotación positiva:



"Por su trabajo y entrega, por su compromiso con la población civil en estas situaciones, los mexicanos les están permanentemente agradecidos. Desde luego, el pueblo de México reconoce su destacada labor en la lucha por la seguridad de todas las familias mexicanas”.



En el siguiente párrafo usa una serie de palabras de connotación negativa para referirse a lo que en su opinión los soldados mexicanos no son (débiles, mezquinos, egoístas), en cambio debido a las cualidades atribuidas en el párrafo anterior, es posible que algún día, y gracias a la fuerza del ejército, México sea una nación pacífica, estable y con bienestar 


“Porque sin debilidades, mezquindades o egoísmos, han velado por los intereses de la Nación; porque han sido una fuerza para la paz, para la estabilidad de México, una fuerza para el bienestar y el desarrollo del país, y que el pueblo agradece”. 



Una vez creado el objeto discursivo deseado, un ejército heroico y noble, incapaz de violar los derechos de los civiles que actúen dentro de los límites del Estado de derecho y solo entonces, Felipe Calderón menciona la necesidad prioritaria de que se apruebe en el Congreso su Iniciativa de ley de seguridad nacional. Si se piensa un poco en el carácter de la  ley propuesta por el ejecutivo, se hará evidente la importancia que tienen las herramientas discursivas en este caso, debido a que esta reforma en términos generales representaba un grave problema en términos de Derechos Humanos al otorgarle al ejército facultades extraordinarias para combatir a los delincuentes y al presidente la capacidad de suprimir garantías individuales sin consultar para ello al Congreso de la Unión, era necesario que Felipe Calderón insistiera en la bondad del ejército mediante connotaciones positivas para que el público pudiera confiar en las fuerzas armadas y apoyaran su reforma.  


“he enviado al Senado de la República una Iniciativa para modificar la Ley de Seguridad Nacional que busca definir con precisión las circunstancias y procedimientos, a fin de que las Fuerzas Armadas puedan cumplir con su deber de preservar la seguridad interior del país, sin injustos e infundados reproches de ninguna clase”. 



El resto del discurso sigue sobre la misma línea, pero además (igual que en el discurso analizado anteriormente) asume la existencia del enemigo común a todos los mexicanos, el crimen organizado, al que se le debe hacer frente desde todos los niveles de gobierno y de la sociedad. 


Hay que hacer énfasis además en un punto muy importante, esta será la primera vez que se busque suavizar el discurso original de Calderón del sacrificio de vidas humanas como consecuencia de la lucha contra la delincuencia, incluso hace uso del sustantivo dolor y en su discurso asegura sentirse identificado con él por la muerte de inocentes civiles:  


"Desgraciadamente, también duele y duele profundamente que en esta batalla hayan sido registradas pérdidas de vidas civiles inocentes, acontecimientos que han enlutado y llenado de dolor a México. Quiero expresar la profunda pena que me embarga y embarga a todos los mexicanos, esas pérdidas irreparables, y reiterar mis más sentidas condolencias a sus deudos".



Conclusión 

En este breve discurso la intención es clara, se busca crear un la imagen de un ejército bondadoso, un ejército que, incluso en un escenario ficticio en el cual el congreso le otorgara facultades extraordinarias mediante una nueva ley de seguridad nacional para acabar con el crimen organizado, es capaz de respetar los derechos de los individuos, es por ello que a Calderón le interesa crear en el público y la sociedad en general, la idea de un ejército que ante todo es capaz de respetar la vida y la dignidad humana en casi cualquier circunstancia. 



Una vez que logra esto Felipe Calderón arroja al público su propuesta, habla de la iniciativa de ley enviada al congreso y sugiere la necesidad de esta para que el ejército pueda actuar libremente ¿contra quienes? Pues según el discurso, únicamente contra aquellos enemigos de la nación y de las familias que atenten contra las buenas costumbres y la integridad de los individuos, es decir, los integrantes de las redes del crimen organizado,

Fuente del discurso: 



http://www.presidencia.gob.mx/2010/04/el-presidente-calderon-en-la-ceremonia-conmemorativa-del-xcvi-aniversario-de-la-defensa-del-puerto-de-veracruz-y-jura-de-bandera-de-los-cadetes-de-primer-ano-de-la-escuela-naval-militar/

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